viernes, 8 de abril de 2011

El vuelo

Este texto lo encontré, o me encontró, de un modo curioso y realmente llegó en el momento preciso. Tal vez uno de mis amig@s Elfos lo dejó ahí, o la mano amiga de alguien que no atino a identificar.
Está escrito en un papel extrañamente doblado, con una tipografía y formato de máquina de escribir.
No sé quién, pero gracias por el mensaje.

Lo trascribo tal como está escrito, porque lo que pueden parecer errores, podrían también ser parte del mensaje.

Después la Segunda Guerra Mundial, un joven 
piloto decidió hacer una peligrosa y larga travesía,
utilizando un pequeño avión monomotor.
 

El reto era grande y requería de mucha energía
y concentración.


Avanzando en su viaje, sus instrumentos comenzaron
a comportarse en forma extraña y, al investigar, se
dio cuenta que llevaba una rata en el avión, que estaba
royendo los cables.


Esto causaba que los instrumentos dieran lecturas
incorrectas, lo cual probablemente tendría como
consecuencia que el piloto tomara decisiones equivocadas,
que, en su posición, serían fatales.


En ese instante recordó algo que le había enseñado
su instructor:


- Cuando encuentres ratas en tu vuelo, en vez de gastar
tu energía y ponerte en peligro peleando con ellas,
¡elévate! Elévate lo que más que puedas, las ratas no
resisten la altura.


Antonio, algunas veces tenemos pensamientos y
emociones que son como esas ratas.


Las ratas en la muchas ocasiones sólo son los fantasmas
creados por nuestros miedos.


Sólo toma distancia del suelo.


Tu pasión es la gasolina de tus sueños, úsala para mirar
hacia lo que quieres y no te distraigas mirando hacia lo
que no quieres.


Recuerda que puedes dirigir tus controles hacia un
universo entero de posibilidades.


En vez de estar ocupado y preocupado con una rata,
siéntete orgulloso de no dejarte sacar de tu rumbo.


Piensa que cuando llegues, no querrás recordar que te
gastaste la mitad de tu viaje demostrándole a las ratas
quién era el piloto.


Recordarás, una vez más, como supiste dejar atrás
los obstáculos.


Vuela alto, tan alto como tus sueños, y cuando sientas
los vientos y los peligros, no mires para abajo, siempre
mira hacia arriba, porque ese es el sitio al que perteneces.

lunes, 28 de marzo de 2011

Conocerse

Leía el I ching y me encontraba nuevamente con su austera sinceridad. Será a caso que para reinventarse hay que pasar por la experiencia de la larva que se rompe en mariposa.
Quisiera recordarme así, antes que la parodia vuelva a empezar.


-- Desde Mi iPad

Ubicación:Salinas/santa Rosa,Ecuador

martes, 22 de marzo de 2011

Solo mia

En las noches de Luna llena, los lobos aúllan, los gatos maúllan y yo quise cantar.
Click aquí para bajar la canción



"·"

jueves, 17 de marzo de 2011

En ausencia

Soy un cielo
Que no llena estrellas
Efímera brisa
Eterna noche
Permanecerá
Qué somos
Notas que se esparcen
Luego de nada
De pronto entiendo
No hay nada que entender
Siento frío

sábado, 12 de marzo de 2011

De tsunamis y atardeceres

¿Acaso tienes la peregrina idea de que los que huyen viven?
Un rescatista ante la pregunta de si alguien se quedó responde que sí, gente mayor que se resiste a dejar sus casas. El joven rescatista con un gesto de impotencia dice "¿Qué podemos hacer, no los podemos obligar?"
¿Pero será solo el caso de no querer despojarse de escuálidas posesiones?
De pronto entiendes que el destino termina alcanzándote, por más que corras. Que para ellos realmente quizás ya los alcanzó.
Sin embargo no siempre la saga tiene un colorario heroico. Para el caso, no pasó nada, que es mucho peor a que, al menos, algo hubiera sucedido. Nada radical, pero que por lo menos suponga su inclusión en el anecdotario local y, por qué no, derivar de "pobre viejo" a "Don Epifanio".
Como decía un amigo: "somos nada y vamos a menos".

jueves, 3 de febrero de 2011

El viaje

Voy en el camino. No me preocupo por la distancia, siempre he sido medio inconsciente... solo medio. Hacer tan largo viaje en una bicicleta, ni siquiera me lo he preguntado. Pero es que no me importa tanto llegar;  no que no me importe. Lo que deseo es hacer el recorrido. El paisaje va cambiando muy de apoco. Lo difícil son las pendientes en contra. A veces tengo que bajar cuando son muy pronunciadas y hacer el trayecto a pie.
Voy solo, como siempre en mis sueños. Me encuentro con personas, unas que van y otras que vienen. El camino de pronto se hace más difícil pero sorprendentemente no me molesta ni me detiene. Siempre me han gustado las montañas, los pueblos de la sierra. Su frío, las ropas de las personas que los habitan y su manera de hablar. Tantas cosas. Mis vidas; aquellas que ensayo cuando me creo despierto, que es otro modo de soñar.
Cada lugar guarda historias, anhelos, nombres. En una parte la neblina; voy a dejar de pensar para concentrarme en la ruta. Pero me es tan difícil. Y si dejo de pensar, ¿no será que muero? ¿Eso será la muerte, o al menos su anticipo? Creo que busco y no me lo confieso porque tal vez sé que no encontraré.

sábado, 15 de enero de 2011

El amor de los dioses

Jacinto en la leyenda es el ser mortal, que por eso, despierta el amor y la admiración de los dioses. Ellos condenados a la eternidad. Aquel efímero, fugaz. Sujeto del tiempo que lo devorará sin piedad. De él no quedará ni la sombra, salvo tal vez en el minucioso Aleph.

sábado, 4 de diciembre de 2010

701

No crea que le digo esto por salvar las apariencias. Pero me he sentido como un intruso, en este lugar, en este tiempo, en este cuerpo. De todas maneras no sé si usted lo nota, es una intrusión que dura lo que un abrir y cerrar de ojos.
Veo cómo se aferran a esto que llaman vida, se desesperan al punto del delirio, del espasmo que hace aferrarse a una tabla al garete.
Hoy me asomé desde tu ventana y abajo, en el zaguán vi a un hombre acostado sobre un cartón. La noche no ocultaba sus rasgos de ser curtido por los años. Corría un fuerte viento y de pronto ahí, sin cobija, apenas sus ropas de verano. Juraría que me miró, a pesar de la distancia, y entonces de lo que era una improvisada almohada hecha de una tela rojiza, se cubrió el rostro.


lunes, 29 de noviembre de 2010

Y la luz se hizo

Dónde vamos
Cada vez que decimos
Cuando esa sonoridad
Que esparcimos
Nos aleja del mar
Nos acerca al sol
Nos produce alegrías
Nos enseña dolor